
Lo malo de haber tenido siempre trabajos temporales es que se terminan, evidentemente. Esta semana se me terminó el último de ellos, pero me fui con una sonrisa. Hay gente que se irá de los trabajos sonriendo al pensar que por fin se terminó, como probablemente le pase a más de uno, pero yo me fui con la sonrisa puesta porque fueron unos meses cojonudos. Todos mis compañeros (excepto una) eran una gente cojonuda, el trabajo estaba muy bien pagado para lo poco que hacíamos, y la verdad es que se estaba muy bien. Ya podían salir trabajos así más a menudo
Ahora estoy con el vértigo que me da siempre al terminar un trabajo; el pensar ¿y ahora qué? y ponerse a buscar curro de nuevo. En fin, a ver si sale algo tan bueno como lo anterior. Esperemos que san Rosendo me eche una mano
Ahora estoy con el vértigo que me da siempre al terminar un trabajo; el pensar ¿y ahora qué? y ponerse a buscar curro de nuevo. En fin, a ver si sale algo tan bueno como lo anterior. Esperemos que san Rosendo me eche una mano
1 comentario:
Es bonito irse con una sonrisa, estar bien con tus compañeros y reconocer que te han tratado bién. Dice mucho a tu favor.
Publicar un comentario