martes, 18 de septiembre de 2007

a los anabaptistas se les fue la olla

Ahora que tengo tiempo estoy leyendo un libro sobre los anabaptistas en la Alemania de Carlos V, cuando el norte de Europa era España (y el sur, y el este, y América, y Asia,..... aquellos tiempos en que no se ponía el sol y España era un imperio) y la verdad es que en Münster se les fue mucho la olla.
La idea no era mala; la iglesia es cualquier cosa menos lo que Jesusito dejó dicho a los chavales. Ni pobreza, ni gaitas. No es más que una acumulación de poder y riqueza, no hay más que poner el pie en el Vaticano para verlo. La iglesia de Roma es uno de las empresas más ricas del mundo, y aún encima te vienen con la hucha del Domund pidiéndote dinero para acabar con el hambre, cuando en su mano está terminar con ella, y no en la mía (por desgracia)
Visto lo visto, debido a esta hipocresía y falta de criterio, a los anabaptistas, como al resto de los protestantes de la época de Lutero, se les ocurrió mandar a la mierda al Vaticano y al papa, y empezar a hacer caso de lo que dejó dicho Jesusito en las escrituras. Y mira, no está mal la idea: todos hermanos, sin ricos ni pobres, y a mirar la vida pasar. Está bien la idea. En el caso de que yo creyese en dios, supongo que sería anabaptista o algo parecido (desde luego, no católica)
Pero empezaron a venir los predicadores a hacer demagogia, y la empezaron a cagar. Y llegó el gran fiasco cuando empezaron a tener poder en Münster, y es que los mismos que predicaban que todos hermanos y que ni ricos ni pobres, fueron los primeritos en empezar a acumular riquezas y a hacer ostentación de ellas. Si es que no hay como predicar con el ejemplo, no te jode.
En fin, que este post era para practicar a hacer hipervínculos, para contaros lo que estoy leyendo ahora, y para hacer una reflexión con moraleja. Aunque no tenga muy claro de cuál sea. Tal vez que, si te vas a poner a hacer utopías o a dar consejos, mira antes que sean factibles o procura no ser tú el primero en cagarla. Mas que nada, porque puede ser que estés más guapo callado
(Por cierto, el libro que estoy leyendo se llama La Cruz de Ceniza, escrito por Fran Zabaleta y Luis Astorga)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues me da la sensación de que tus hipervínculos funcionan muy bien, Irenola...

Soy Fran Zabaleta, uno de los autores de La cruz de ceniza. He llegado a tu página de casualidad, pero ya me quedo (¡con esos libros tan interesantes que lees, cualquiera se larga!) ;-)

Más en serio: pues tienes mucha razón, las utopías (y la de los anabaptistas fue eso, una utopía) suelen terminar como el rosario de la aurora... Mira si no la revolución francesa (que terminó con la etapa del Terror de Robespierre) o la revolución rusa, que concluyó con Stalin matando a más de 30 millones de rusos...
Y, sin embargo, sigo creyendo que son las utopías las que cambian el mundo. O lo que queda de ellas, después de su fracaso.

Ale, un saludo! Y felicidades por tu blog...

Mike Atnip dijo...

Hola:
Hallé su blog por una búsqueda de google.
No sé nada del libro La cruz de cenizas, pero hay otra historia del anabaptismo que la de Munster.
Se le recomienda la lectura de El secreto de la fuerza.
Bueno, un saludo para despedirme.
Miguel