martes, 23 de octubre de 2007

brutalmente honesto


Últimamente está de moda la serie House. A la gente le encanta, no hay más que ver la audiencia que tiene, o preguntarle a la gente si lo ve, que es más creible que esos índices que a saber cómo los calculan. Sin embargo, a nadie le gustaría conocer a alguien como House. No lo soportarían

No se puede ser brutalmente honesto, porque a la gente no le gusta oír la verdad pura y dura. No se puede decir las verdades como puños, la verdad siempre hay que suavizarla. Es como el acero, que para que sea bueno hay que usar hierro, sip, pero mezclarlo bien con el carbono para que funcione la mezcla. En estado puro, con el hierro no obtienes tan buenos resultados

A nadie le gusta oír la verdad si son cosas malas, por muy ciertas que sean. A ningún hijoputa le gusta que le echen en cara que lo es, así como tampoco estamos preparados para oír las cosas buenas directamente, hacen sospechar

Si alguien llega y nos dice a la cara que somos unas bellísimas personas, pensaríamos que nos hace la pelota porque quiere pedirnos algo, o que está de coña, o que está pirado, o que se quiere acostar con nosotros,…. cualquier excusa es válida para sospechar de esta verdad

House le mola un montón a la gente, eso si, en la tele. No intentéis hacer como él, porque como dicen en los comics de superhéroes, “el mundo no está preparado”

jueves, 18 de octubre de 2007

these boots are made for walking

Me gustan las botas, las buenas botas. El buen calzado es como el buen vino: una buena inversión. Cuero por dentro y cuero por fuera, nada de plástico ni de cuero sintético. Al fin y al cabo, los pies son delicados, una superficie pequeñita donde se apoya todo el cuerpo, y si falla la cimentación, cae el edificio

Puedo ser tacaña en otras cosas, por ejemplo, no gastaría más de 50 € en un bikini. No me saldría a cuenta, porque últimamente paso los veranos trabajando, así que es una prenda que uso unas cinco veces al año. Sin embargo, sí gastaría 150 € en unas botas

Unas buenas botas marcan la diferencia, pueden incluso hacerte ganar una guerra, como las botas del ejército imperial chino. Sin embargo, a pesar de las botas, los alemanes perdieron en la II Guerra Mundial. Una derrota incomprensible, teniendo en cuenta la calidad de su calzado

El enemigo tenía botas baratas, hechas de cartón, de goma o de vete tú a saber qué porquerías. Frías cuando hacía frío, no transpiraban por lo que tenían los pies cocidos, les entraba agua con la lluvia,… ¡así no se gana una guerra! Sin embargo, las botas de los alemanes eran la envidia de todos los ejércitos, y aún hoy en día las puedes encontrar en algunos mercadillos de Europa, listas para seguir siendo usadas a pesar de tener más de medio siglo a sus espaldas. Eso son buenas botas, y lo demás tonterías

miércoles, 17 de octubre de 2007

reencarnación

Hay todo tipo de religiones para todo tipo de personas. Hay gente que presume de ser profundamente religiosa (basado en hechos reales, he conocido a un tipo que lo decía así, literalmente, con la cabeza bien alta) Hay personas que creen en dios, en la vida eterna, en el infierno o en el nirvana. Yo no soy una de ellas

No creo en dios, ni en el juicio final, ni que haya ninguna vida después de esta. Tampoco entiendo muy bien la necesidad de creer en algo más. ¿Para qué? Cuando se termina la fiesta, se acabó lo que se daba, ¿por que tendría que haber un botón de replay? Ni que esto fuese una retransmisión de fútbol de canal+

Pero dejando al margen que me crea estas historias o no, una de las más originales me parece es la de la reencarnación. Se supone que tenemos alma, y que cuando se muere el cuerpecillo serrano que tenemos por concha, tipo caracoles, sale el alma y se reencarna en otro cuerpecillo, que no tiene porqué ser de la misma especie ni género que el cuerpecillo anterior. Seguro que al que se le ocurrió la idea estaba un poco fumado

Pues mira, yo siempre he dicho que es una de las posibilidades que más me gustaría. Mucho mejor que pasarme toda la eternidad flotando en el cielo con San Pedro, dónde va a parar. Y puestos a elegir en qué me quiero reencarnar, está claro: en un mandril

Ni pájaro, ni delfín, ni otra vez una persona, ni gaitas. Un mandril, preferentemente macho. Ya que tengo que volver a ocupar el tiempo de mi preciosa alma inmortal en algo, prefiero tener el culo rojo brillante, seguir teniendo pulgares oponibles y, sobre todo, la gran ventaja de hacerme pajas todo el día sin importar el qué dirán. Qué bonita la vida del mandril! ¿quién quiere ser gavilán surcando los cielos? ¿para qué ser un hipocampo en las profundidades marinas? Pudiendo disfrutar del onanismo, ¡que se quiten los mares y los cielos!

miércoles, 3 de octubre de 2007

ignorándote

Dice Terry Pratchett en el libro que estoy leyendo ahora, "¡Voto a Bríos!" (una mala traducción del título original, Jingo, y es que estos de Plaza y Janés no se donde tienen la cabeza) que:

"Al fin y al cabo, cuando buscas el consejo de alguien ciertamente no es porque quieras que te lo de. Simplemente quieres que esté presente mientras hablas contigo mismo"

Y supongo que no le falta razón al hombre del sombrero, como siempre, porque no hay como ignorar a alguien para ofenderlo en lo más profundo se su ser. Sobre todo si se trata de un hombre. No es ser feminista, es ser realista. Ah, el enorme ego masculino es infinito, como el universo,....

Imaginemos una conversación, que en líneas generales (o más bien, leyendo entre líneas) vendría siendo:
- ¡Hazme caso! Nada de lo que estés haciendo es más importante que yo
- Ahora no puedo que estoy ocupada
Aaaha! La palabra mágica. No, queridos míos, no es "gracias" ni "por favor" ni leches. La palabra mágica es OCUPADA. Ahí les duele!


lunes, 1 de octubre de 2007

de vuelta

Ya estoy de vuelta de Bélgica. Estuve en Brujas todo un día, y es muy bonita, con sus mercadillos y canales. El resto de los días, los pasé en Bruselas, aunque más bien parece que estuve dando la vuelta al mundo:

- Por un lado tienen la sede de la Unión Europea, y de la OTAN, que aquello parece la torre de Babel, lleno de banderas, de idiomas y de gente de todos los confines del continente

- Por otro lado, los museos: el Museo de Arte Africano (de cuando el Congo Belga) el Museo de Arte Oriental, los Reales Museos de Arte de Historia, que tienen una sección maravillosa de arte polinesio. De hecho, y aunque no se pueden sacar fotos, allí de escaqueo hice esta
Moai de la isla de Pascua

- Y en el parque donde está el Atomium, que fue hecho para una Expo, quedan algunos de los viejos pavellones de la exposición, como un palacio de cristal, pero sin duda el que más me gustó fue el pavellón chino y el japonés
Torre japonesa

Y claro, la ciudad de Bruselas tampoco está mal. Buen chocolate y mejor cerveza. Eso si, si vais por allí, llevar dinero. Mucho dinero. Sobre todo para comer, porque a la que te despistas, gastas 40€ en comer