miércoles, 3 de octubre de 2007

ignorándote

Dice Terry Pratchett en el libro que estoy leyendo ahora, "¡Voto a Bríos!" (una mala traducción del título original, Jingo, y es que estos de Plaza y Janés no se donde tienen la cabeza) que:

"Al fin y al cabo, cuando buscas el consejo de alguien ciertamente no es porque quieras que te lo de. Simplemente quieres que esté presente mientras hablas contigo mismo"

Y supongo que no le falta razón al hombre del sombrero, como siempre, porque no hay como ignorar a alguien para ofenderlo en lo más profundo se su ser. Sobre todo si se trata de un hombre. No es ser feminista, es ser realista. Ah, el enorme ego masculino es infinito, como el universo,....

Imaginemos una conversación, que en líneas generales (o más bien, leyendo entre líneas) vendría siendo:
- ¡Hazme caso! Nada de lo que estés haciendo es más importante que yo
- Ahora no puedo que estoy ocupada
Aaaha! La palabra mágica. No, queridos míos, no es "gracias" ni "por favor" ni leches. La palabra mágica es OCUPADA. Ahí les duele!


1 comentario:

civisliberum dijo...

Como hombre te doy toda la razon. Si además el susodicho es algo machista, no es que duela, es que le ofende.