En otro ejemplo de preclara clarividencia, me he dado cuenta de que Dios y Papá Noel son la misma persona. O cuento chino, más bien. Y es que tienen tantas cosas en común, que es sospechoso. Son como Clark Kent y Superman, dos caras de la misma moneda. He aquí las razones:
1. En ambos casos, te enseñan a creer en ellos de niño, cuando no tienes mucho criterio y te fías de lo que dicen los mayores. No te dan pruebas de su existencia, ves que hay muchísima gente que no cree en ellos, hay muchas cosas que te despiertan dudas sobre su existencia,.... pero como eres pequeño y te lo dicen tus padres, no osas discutir por si te dejan sin bocadillo de nocilla en la merienda. Ya tendrás tiempo de mayor a volverte escéptico
2. A ambos se los representa como hombres viejos, gordos y con barba blanca. Y es que, coges el Dios del techo de la Sixtina, lo vistes de rojo, y ahí está Papá Noel, jo jo jo. Como dos gotas de agua
3. Tienen poderes mágicos, como Harry Potter. Dios creó todo un mundo en seis días y puede estar en varios sitios al mismo tiempo, porque es omnipotente, omnimodo y omnivoro. Papá Noel es capaz de ir a mil millones de hogares (más o menos) repartidos a lo largo del mundo en sólo una noche. Será que también es omnipontente y omnimodo
4. Tienen la potestad de decidir quienes fueron buenos y quienes malos, como los jueces y magistrados, como el Tribunal de la Haya, como el Juez Garzón. Dios separará a los buenos de los malos en el Juicio Final, los buenos van al cielo y los malos al infierno. Papá Noel también hace una criba, y a los buenos les da regalos y a los malos carbón
Y podría seguir, pero espero que ya vayais cogiendo la idea. Así que ya lo sabeis, si el 25 de diciembre amaneceis con un regalo, es probable que, al morir, vayais al cielo. Y si teneis carbón, ir haciendo cosas buenas, confesaros y hacerle la pelota a Dios, porque es probable que acabeis en el infierno. Me cago en Papá Noel....