Ayer hubo huelga, como bien sabreis. Y algo huele a podrido en Dinamarca.....
Los sindicatos convocaron la huelga con unos tres meses de antelación, antes del verano, con lo que al gobierno le dio tiempo a aprobar la ley de reforma laboral y todas las leyes que le dio la gana sin tener que apurarse ni hacer horas extras. Mira tú que bien. Así que, para cuando llegó el día de la huelga, no existía la presión de los manifestantes ante la aprobación de una ley, porque ya estaba más que ratificada.
Los sindicatos, por un lado, hicieron campaña para que todos los trabajadores se unieran a la huelga y no acudiesen a sus puestos de trabajo. Pero, por otro lado, hubo una interesante campaña publicitaria en la que se le dio mucho bombo al hecho de que todo aquel que no fuese a trabajar, no cobraría ese día. Y no solo ese día, sino que sería como si ese día no estuviese contratado, ya que ni cotiza, ni cuenta para las vacaciones, ni para la jubilación, ni para el subsidio de desempleo. Y tal y como están las cosas, no estamos para regalar dinero.
Por lo que, visto lo visto, y según los medios, solo uno de cada diez trabajadores fueron a la huelga. Los sindicatos contentos, porque justificaron su existencia haciendo una protesta (eso si, dos años después del inicio de la crisis económica, que se dice pronto) Y el gobierno contento porque los trabajadores apenas secundaron la protesta, por lo que parece que todo va bien y que estamos conformes con la nueva ley y con nuestros dirigentes.
Todo es tan bonito y les salió todo tan bien a todos, que cuando una piensa que tanto UGT como el PSOE fueron fundados por la misma persona, que son de la misma ideología y que, en resumidas cuentas, es la misma cosa, pues le da a una por pensar mal, y lo que se le ocurre no es nada bueno.
A buen entendedor......
Los sindicatos convocaron la huelga con unos tres meses de antelación, antes del verano, con lo que al gobierno le dio tiempo a aprobar la ley de reforma laboral y todas las leyes que le dio la gana sin tener que apurarse ni hacer horas extras. Mira tú que bien. Así que, para cuando llegó el día de la huelga, no existía la presión de los manifestantes ante la aprobación de una ley, porque ya estaba más que ratificada.
Los sindicatos, por un lado, hicieron campaña para que todos los trabajadores se unieran a la huelga y no acudiesen a sus puestos de trabajo. Pero, por otro lado, hubo una interesante campaña publicitaria en la que se le dio mucho bombo al hecho de que todo aquel que no fuese a trabajar, no cobraría ese día. Y no solo ese día, sino que sería como si ese día no estuviese contratado, ya que ni cotiza, ni cuenta para las vacaciones, ni para la jubilación, ni para el subsidio de desempleo. Y tal y como están las cosas, no estamos para regalar dinero.
Por lo que, visto lo visto, y según los medios, solo uno de cada diez trabajadores fueron a la huelga. Los sindicatos contentos, porque justificaron su existencia haciendo una protesta (eso si, dos años después del inicio de la crisis económica, que se dice pronto) Y el gobierno contento porque los trabajadores apenas secundaron la protesta, por lo que parece que todo va bien y que estamos conformes con la nueva ley y con nuestros dirigentes.
Todo es tan bonito y les salió todo tan bien a todos, que cuando una piensa que tanto UGT como el PSOE fueron fundados por la misma persona, que son de la misma ideología y que, en resumidas cuentas, es la misma cosa, pues le da a una por pensar mal, y lo que se le ocurre no es nada bueno.
A buen entendedor......
